Porca Troya
Este capítulo parece un comic de Marvel: muchas peleas y poco contenido del bueno, del jugosamente metafísico del que nos alimentamos los tebanos. Todo sucede tras bambalinas de la guerra de Troya, donde Aquiles, el más capito de los Aqueos, se enfrentaba al hombre-trans troyano más fuerte de todos: Cione. "Picas van, picas vienen, los muchachos se entretienen". Si bien la mayoría de los hombres mueren cuando les arrojan una pica con fuerza divina, estos dos no, porque además de estar chetados de habilidades y ser parientes directos de los dioses, también llevaban unas armaduras que ni el mismísimo Mü de Aries hubiera buffeado tanto. Tampoco las espadas los cortaban como para matarlos así que ahí estaban, inmortal contra inmortal cagándose a chotazos sin recibir un rasguño. Esta situación llevó al Pélida a una mini colera donde tiró sus armas a la mierda y decidió, como en la cancha o en el bar, ir a cagarse a piñas con el Ranma 1/2 troyano. El marcador final: Aquiles 1 - 0 Cione. Porque voy a asumir que dejar tus armas y que un dios te convierta en Cisne para escapar volando, cuenta como perder la pelea. Después de esto Aquiles se lo cruza al viejo Nestor, que como había vivido 200 años y los conocía a todos, le dice que el Cione ese al que acaba de matar le recuerda mucho a un Ceneo que también había sido mina antes, era re duro y con el que él y su padre reventaron a todos los centauros. El viejo garca no mencionó que en el grupito también estaba Hércules, que debe haber matado sus buenos centauros a mazasos. Cabe destacar que la ofensa de los centauros fue ponerse en pedo y raptar esposas, lo mismo que hizo París y llevó a la guerra de Troya. (La moraleja es no rapten esposas).
El capi termina con lo que ya sabemos: Poseidón está tan podrido que le maten a los hijos, le rompan la muralla y asedien a los domadores de caballos que le pide a Apollo que mate a Aquiles. Apollo no lo mata, pero se acerca al robawaifus de Paris y le dice, "¿ves el taloncito ese de Aquiles?" apuntá ahí y a otra cosa.

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