La que se armó por las armas

 El libro XIII comienza con la famosa disputa entre Ayax y Ulises por las armas de Aquiles. No había duda de que Aquiles era el mejor de los aqueos, por tanto sus armas, por justicia, debían ir a parar a un hombre que esté a su altura. Ayax era un héroe bastante parecido a Aquiles, tenía linaje divino, era fuerte, valiente, hizo sus hazañas en la guerra y gozaba del crédito de ser un candidato obvio para el galardón. Por otro lado estaba Ulises, hijo de humanos, por lo tanto no tan fuerte como Aquíles, Hector, Díomedes o Ayax, pero tan hábil para discutir como el viejo Nestor y muy ingenioso a la hora de plantear estrategias para el combate y la supervivencia. Digamos que Ajax era un jugador estilo Bielsa, que atacaba e iba siempre para adelante con valor y garra, y Ulises era más estilo Bilardo, donde lo único que importaba era ganar y cualquier artimaña era válida. De más está decir que en el juicio Ayax dió su descargo, uno muy bueno por cierto, donde demostró que él era más valiente que Ulises. Pero hijo de Laertes conmovió a los jueces con miles de chicanas y elocuencias que no voy a repetir acá, así que vayan y lean el juicio que es una joyita.  

Este juicio muestra un cambio en los valores homéricos, quizás producto de la corrupción por los excesos de la guerra de Troya. El linaje y el valor ya no eran suficientes. El mejor de los hombres tenía que ser también astuto, mañero y bilardista. Los jueces fallaron en favor de Ulises y Ayax, considerando perdido su honor, se quitó la vida con su propia espada. 

Sófocles cuenta distinta esta historia. El juicio no está tan bueno como el de Ovidio -que es lo suficientemente bilardista como para comprender mejor a Ulises- pero comprende mejor a Ayax. ¿Por qué? Porque Sófocles era un guerrero que había combatido y sobrevivido a muchas guerras, no era sólo un poeta. Entonces el Ayax de Sófocles dice algo como: ¿No me dan las armas? Los voy a hacer mierda a todos. Va a tomar por la fuerza lo que le corresponde por derecho. El problema es que se mete al medio la diosa más plot-armor de Ulises, Atenea. Le infunde una locura a Ayax que hace que confunda unas vacas con Ulises y su banda. Ayax mata algunas vacas, rapta otras, las lleva a su carpa y las interroga como si fueran criminales. Cuándo todos los aqueos ven esto se ríen y ridiculizan al héroe que finalmente se suicida por verguenza de sus actos. Un último detalle: Atenea odiaba a Ayax porque cuando ella quiso asistirlo en la batalla, él le constestó: 

Señora, asiste a otros argivos, que por mi lado nunca flaqueará la lucha.

Un comentario giga-Chad que realmente puso del orto a la diosa más colérica y más maternalista de toda la Illíada y la Odisea. Así que ojo con rechazar la ayuda de los dioses y, por las dudas, hagan cada tanto unas libaciones a la de ojos de lechuza.



     

Comentarios

  1. Joyita de texto jajaja No tenía la de Sófocles, buena data. Donde está eso?

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