Pócimas y otros trucos del alma
Si bien es cierto que cuando hablamos de héroes, y sus caminos, es imposible ignorar el nombre de Jospeh Campbell, hay un antropólogo ruso de apellido Propp que tras una larga investigación trae lo que él llamó "la morfología del cuento" que es un complemento interesante. Vladimír Propp dentro de las etapas tradicionales que suele presentar el cuento y la forma ancestral de narrar del ser humano, se encuentra el matrimonio o la unión romántica como final de la historia.
Quizás es querer tener una visión optimista a lo que en su momento era considerado "entregar a la hija como botín de premio", pero en el caso de Jasón es un poco diferente. Medea está como loquita porque aparentemente nuestro héroe está más fuerte que cadenazo en los dientes y es un partidazo, pero este no es un deseo exento de conflicto ya que la cuestión es clara, casarse o unirse a él sería como darle la tierra paterna a un extranjero. Claramente el amor lo puede todo y es lo que termina haciendo, pero vayamos un poco más a fondo y hagamos una interpretación más psicológica.
Jung nos cuenta el camino del desarrollo personal: luego de reconocer nuestra "máscara social", y confrontar nuestra Sombra (primeros pasos básicos aunque complejos de todo proceso terapéutico), la finalidad es lograr conectar con nuestra Ánima o Ánimus. Tradicionalmente se entiende estas dos almas cómo las contra-sexuales ¿porque todo cuento de hadas termina con un "se casaron y fueron felices"? Lo que representa es la unión del héroe con una personalidad oculta, y ¿qué significa esto? que el héroe logro un estado consciencia donde:
1- logra integrar o tener acceso a un potencial oculto que le fue privado por su crianza, una definición de libertad.
2- esta alma es la que nos lleva a contactar con los estrato más profundos y arquetípico de nuestro ser.
Este segundo punto es seguramente el más pesado en la historia de Jasón y Medea.
Hay un mito griego que lo considero como referencia clara de esta idea: el de Andrógino. Las personas en nuestros orígenes éramos seres completos con dos cabezas, cuatro brazos y cuatro piernas. Eramos seres perfectos y por envidia los dioses -estructura psíquica- nos divide destinándonos a buscar nuestra parte perdida. Claramente encontraremos muchas "falsas medias naranjas" en nuestro procesos introspectivos, la clave está en quién nos da la pócima correcta. Eso y el nacimiento de vida nueva a partir de la tarea es lo que da en el punto de la efectividad en esta unión entre Jasón y Medea.
Ahora retomemos el segundo punto que consideraba fundamental. Jasón le pide a Medea que le quite años de vida y se los de a su viejo. Esto simbólicamente me parece muy pesado. Hay algo tan -o más- duro que la muerte de nuestros padres y es su envejecimiento, la senilitud. Esto porque el objeto real que representa a nuestro padre choca fuertemente con la imagen mental de nuestro padre, necesaria para movernos funcionalmente por el mundo. Justamente acá se vuelve fundamental la diferencia entre lo que es el padre interno de lo que es el padre externo/real.
Lo que permite Medea a Jasón no es un capricho psicótico de no perder a su viejo, sino reparar la imagen de su padre inconsciente. Eso es lo que nos permite la conexión con nuestra Ánima/Ánimus, la posibilidad de reparar nuestros Complejos y conectar con el potencial sano de nuestros Arquetipos. Cuando nuestros Complejos toman actitudes rígidas no permiten adatarse a los diferentes estadios del desarrollo humano, la conexión con en Ánima logrado en terapia, o simplemente en el proceso propio de la madurez psicológica, permite adaptarnos a cada momento de nuestra vida.
Me gustó que te metiste deep deep psycho pero, Entendí re poco... voy a necesitar una llamada jajajaa
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